El Foro de Rehenes y Familias Desaparecidas convocó a marchas y actos en todo el país. Bloquearon la principal autopista de Tel Aviv y desplegaron banderas frente a la embajada de Estados Unidos.
Itzik Horn, padre de los rehenes argentino-israelíes Eitan Horn e Iair Horn (el primero sigue cautivo, el segundo fue liberado), habló con medios locales en la Plaza de los Rehenes y acusó al gobierno de Benjamin Netanyahu de llevar adelante «otra operación deliberada para torpedear un acuerdo para devolver a los rehenes».
«Israel se alza, el pueblo de Israel defiende a los rehenes, el pueblo de Israel está con nosotros, y las encuestas también lo demuestran», afirmó Yehuda Cohen, padre del soldado secuestrado Nimrod Cohen. «Más del 80% quiere el fin de la guerra y un acuerdo sobre los rehenes. Todo el pueblo de Israel quiere el fin de esta pesadilla», señaló.
The Times of Israel también reportó protestas frente a las casas de varios miembros del gabinete de Netanyahu: el ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar; el ministro de Educación, Yoav Kisch; el Ministro de Asuntos Estratégicos, Ron Dermer, y el ministro de Economía, Nir Barkat.
Hamás mantiene secuestrados a 50 rehenes, de los cuales al menos 28 están fallecidos, según confirmaron las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI). Se estima que 20 están vivos y hay preocupación por el estado de salud de otros dos.

