La negociación evitó problemas judiciales y facilitó la renegociación de convenios colectivos
Este fin de semana, el Gobierno y la CGT cerraron un acuerdo clave para modificar una norma que afectaba la caja sindical. El decreto 612, publicado el lunes, protege los fondos sindicales y permite una mejor negociación de convenios.
Antes, el decreto 407 había puesto un límite que reducía la base para calcular las cuotas que los trabajadores aportan a los sindicatos, tomando sólo el "salario básico convencional" y dejando afuera otros conceptos habituales de sus sueldos.
Esto generó mucha preocupación porque frenaba la renovación de más de 800 convenios colectivos y podía desatar una ola de denuncias judiciales.
Después de varias semanas de diálogo reservado, se acordó corregir esa regla para que se incluyan las sumas habituales y mensuales, como bonos y horas extras, y para que ciertos aportes de los empleadores a obras sociales y otros fines no tengan tope, siempre que se administren separados de otros fondos.
La CGT sostuvo que el cambio era necesario porque el decreto anterior había afectado las finanzas sindicales, algo que el Gobierno escuchó gracias a una gestión más abierta bajo Diego Santilli como jefe de Gabinete.
Así, se logró un acuerdo que mantiene los fondos sindicales y facilita el trabajo conjunto entre empresarios y sindicatos en beneficio de los trabajadores.
